Psicologia

[ Volver ]

Caricias Saludables

Al nacer todos los órganos están completamente desarrollados, con una sola excepción: el cerebro.

Durante los primeros años de vida este órgano conseguirá el 90% de su tamaño adulto y realizara la mayor parte de conexiones que serán responsables de todo el funcionamiento emocional, social, fisiológico y de la conducta para el resto de su vida.

Diferentes estudios científicos han demostrado que la primera relación del niño determina el "molde" emocional del adulto.

Una relación sana con la madre, construida de una experiencia de vínculos repetitivos durante la infancia, provee  de una base solida para futuras relaciones saludables, sin olvidar el papel del padre.  La empatía, el afecto, el deseo de compartir, la capacidad de querer y una infinidad de características propias de una persona feliz, están asociadas a los vínculos formados durante la infancia.

De hecho, un estudio de la Universidad Ryerson, en Canadá, va a demostrar que la ausencia de vínculos   esenciales que se establecen entre madres e hijos en los primeros meses de vida están relacionados con ansiedad, depresión, agresividad y hostilidad en la edad adulta.

Coger al bebe, abrazarlo, cantarle, alimentarlo y observarlo o besarlo son experiencias de vinculación.

El contacto físico positivo genera unas respuestas neuroquímicas en el cerebro, que derivan en el afecto. Las caricias, los besos y los abrazos, estimulan la descarga de endorfinas, las hormonas de la felicidad.


Las caricias de los padres estimulan a los niños, ya que favorecen el desarrollo cognitivo y permite fortalecer el vinculo afectivo entre ambos.

La risa es la mejor fuente de producción de endorfinas. Solo hace falta que sonriamos un poco para que nuestro organismo comience a segregarlas.

 

Anicha Sendin


Bookmark and Share

Inscríbete en el boletín de Amb Nens:

Nombre:
Email:
Población: