Las alergias en niños y adultos.
Estornudos, picor de ojos y garganta, congestión o goteo nasal, asma, dolores de cabeza, son algunos de los síntomas a los que se enfrenta año tras año un número cada vez más grande de personas. Las alergias se manifiestan principalmente en áreas urbanas donde abundan el smog, los micromohos, los ácaros, pólenes y otros alérgenos, y, sobre todo, durante el cambio de verano a otoño, en que nos vemos sometidos a bruscos enfriamientos, y durante el paso del invierno a la primavera. El frío provoca que los pelillos que recubren la mucosa nasal encojan, lo que facilita que inhalemos los alérgenos del ambiente.
A pesar existe una predisposición hereditaria a la alergia, hay factores externos que pueden desencadenarlas, como infecciones, alimentación, exposición a alérgenos o el humo del tabaco.
Los síntomas son muy variados y durante la infancia pueden presentarse en fases: en un primer momento como dermatitis y transtornos gastrointestinales causados por la alergia a algunos alimentos, especialmente la leche, los huevos y el pescado, y más adelante, como respiración silbante, pólipos nasales, otitis mediana, problemas respiratorios y asma. Cuando se padece de alergia ésta no suele desparecer, pero existen casos en niños en que pueden variar de intensidad hasta volverse asintomáticas, y, en ocasiones, el asma bronquial infantil desaparece con el tiempo. Tomar algunas precauciones puede reducir los síntomas y, en caso de embarazo, disminuir la predisposición a las alergias del bebé: evitar el tabaco y el alcohol, los antibióticos, los alimentos grasos y el estrés. Los bebés que no sufren estrés son menos propensos a padecer alergias cuando crecen. El ejercicio moderado contribuye a disminuir la inflamación y es conveniente dormir entre 7 y 8 horas, evitar azúcares y lácteos y mantener una buena salud emocional. Si los padres son alérgicos y el bebé presenta síntomas es conveniente realizar una exploración médica, ya que es muy fácil confundir algunos síntomas con los del resfriado. Detectar la alergia evitará que el problema se agrave. Actualmente, existen tratamientos muy efectivos para todo tipo de alergias e incluso vacunas que pueden curar una alergia concreta, por lo que una persona alérgica pueda llevar una vida normal, con restricciones mínimas.
Según la teoría de la higiene, el exceso de limpieza y abuso de antibioticos y vacunas favorece el desarrollo las alergias. En los países desarrollados 1 de cada 5 personas las padece.
Para saber más:
- Cardona, Victoria (Dra.), “Comprender la alergia”, Barcelona, Amat Editorial, 2009.
- Fireman, Philip, “Atlas de alergia e inmunología clínica”, Madrid, EL Sevier, 2007.
www.alergiainfantillafe.org
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